sábado, 11 de diciembre de 2010

Sólo hoy

10/11/2010

Algún día podría ocurrir. Sólo era cuestión de tiempo. Y aún así, nunca estamos preparados. Ansiaba la llegada de ese momento de forma contradictoria. Por un lado, el miedo a confirmar un diagnóstico; por otro, el anhelo y la esperanza de un buen y fácil pronóstico.

Pero esta mañana mi corazón latía extremadamente acelerado, y el temblor de mis dedos dejaba ver un anómalo nerviosismo. Sobre la mesa reposan unas palabras de Concepción Arenal: "el hombre que se levanta es aún más grande que el que no ha caído". Pienso en su poder premonitorio.

Camino al hospital, perdida entre la masa de estudiantes que a esa hora ocupa el autobús, me apetece escuchar una canción que anime el trayecto. "Mineápolis" suena en el iPod. Mis pies se dejan llevar rítmicamente mientras tarareo; hoy no me importan las miradas.

Buscamos desenfrenadamente conocer la verdad, aun a sabiendas de que puede hacernos mucho más daño que una omisión. Solicito que las palabras sean lo más sinceras posible, nada de adornos o bellos escenarios que disfracen el mensaje. "Vamos a intentar mantener la permeabilidad el máximo tiempo posible antes de producir un destrozo".

No sé si agradecer su sinceridad o salir corriendo, pero mis siempre fríos y paralizados pies no me dan opción. El agua se acumula tras unos maquillados párpados; sus secas raíces la absorben, tan sólo una gota logra escapar. Quizá era el alimento que mis ojos necesitaban.

Miradas perdidas. Oxigenados silencios. Compartido desconcierto.

Ausente, salgo a la calle. Infinidad de pruebas me esperan. Y yo, ¿qué puedo esperar? Desilusión, premura y preocupación me invaden. Y ahora, ¿qué? Como una marioneta a la que hayan cortado la última cuerda que, a duras penas, la mantenía en pie, me desplomo ante un futuro que jamás conocí, una vida sin guión. Vulnerabilidad en su máxima expresión.

Mientras mis ineptos dedos se enredan en un intento por volver a anudar los hilos que me permitían el movimiento, no puedo más que recordar aquél falso pero ingenioso epitafio que adjudicaron a Groucho. Y es que, al menos hoy, "perdonen que no me levante".


10/12/2010

Los días se consumen como una incendiada mecha. La desazón y la alegría luchan por ser quienes la prendan.

Palabras que escuché, consejos que almacené y cariño que recibí, se encargan de recordarme que si alguna vez lo conseguí, hoy también puedo hacerlo. ¿Y mañana? ¿Qué importa? Mañana....no sé.

jueves, 28 de octubre de 2010

Reencuentro

He vuelto a verte.

Esperé, al menos hoy, a que el semáforo se pusiera en verde para regresar a casa. Tenía prisas, siempre voy corriendo a todos sitios, pero decidí esperar al muñeco verde. Y justo al girar la esquina....he vuelto a verte.

El tiempo se ha parado durante unos segundos. No había coches, ruidos ni transeúntes alrededor. Unos segundos tan sólo para las dos.
Tu mirada te ha delatado. El brillo de tus ojos caramelo, redondos y alegres de antaño, se ha cruzado con los míos, buscándome, y me ha atravesado.
Sin pensarlo me he lanzado a abrazarte, a rascarte la barriga y sentir tu calorcito, ése que te hacía parecer una estufa. Corro a desatar esa correa que rodea tu delgado cuello y es entonces cuando me encuentro desubicada. Un señor de aspecto bonachón dice ser tu dueño. Jamás me gustó esa palabra.

-Buenos días. Disculpe, me ha recordado tanto a mi perrita que no he podido contenerme.
-No te preocupes- me sonríe. -Es muy desconfiado, por eso me extraña que no haya sido arisco contigo.

No quiero decirle que sé que me has reconocido. Me tomaría por una loca. Me he dado cuenta de que el color de tu pelo ha cambiado, tus manchas han desaparecido y has crecido de tamaño.

-Los Fox Terrier son así. Pero hay que saber entenderlos-le respondí.
-Es un regalo. Me han dicho que es un cruce. Al parecer uno de los padres es un perro de agua.
-Y la madre es Fox Terrier -le respondo sin dudar.- Es un perro precioso, y seguro que muy listo. Cuídelo, por favor.

El señor me promete que lo hará. Me despido de él. Pero de tí.......de tí jamás he podido hacerlo. El hombre te da un pequeño tirón de la correa para que le sigas, pero nosotras aún seguimos con los ojos clavados la una sobre la otra.

-¡Perdone!-tengo que alargar un poco más la conversación, aunque sólo sea una pregunta más. -¿Vive por aquí cerca? Es que... es la primera vez que veía a este perro tan bonito por aquí.
-No mucho, pero suelo sacarlo a pasear por estos parques.
-Bueno, entonces supongo que nos veremos en alguna otra ocasión. ¡Encantada!

Ahora, tengo la esperanza de volver a verte de nuevo. Sé que nunca nos abandonaste, pero resulta tan duro no tenerte cada día... Hoy, me has hecho un poquito más feliz. Gracias por venir a mi encuentro.

domingo, 17 de octubre de 2010

Pi, pi, piiiiiii....

Aquella llamada de teléfono fue una puerta en mi camino. Si descolgabas, yo la abriría. Pero la puerta permaneció cerrada. Entonces, creí que ésa era la única vereda y, en este caso, seguirla se me había negado.
¿Y si me equivoqué al marcar los números? Podría haberlo intentado otra vez. Sí, podría, pero soy mucho más impulsiva, y una segunda llamada hubiera supuesto premeditación y restado espontaneidad.
Más tarde, comprendí que aquel teléfono que comunicaba sería una vía de escape, la puerta de emergencia que me permitiría volver a coger aire puro.

Para tí, esa llamada jamás existió. Quizás, incluso jamás existí.

viernes, 8 de octubre de 2010

Sunshine Award

Esta mañana he recibido este regalo cargado de luz. Alfonso ha querido iluminar mi mañana de este nublado y lluvioso día de otoño.
Ahora me toca a mí hacérselo llegar a 12 amigos blogueros. Ahí va:

-JOSÉ CARLOS, inagotable luchador y cumplidor de sueños. Sus acertados comentarios cargados de sentimiento hacen que mereciera la pena crear el blog. Su gran corazón y su don musical nos trerán dentro de poquito una maqueta maravillosa.

-MARIO, por fotografiar los más recónditos rincones, rescatar los gestos que a los demás nos pasan desapercibidos y saber crear un ingenioso texto para cada imagen. Y, además, es una bellísima persona.

- RAÜL, paisano trovador, no hay verso que se le resista. Ingenioso, simpático e imparable creador de belleza en palabras.

-JORGE, reciente bloguero con mucho por decir y mucho más por cantar y crear con su inseparable guitarra. Dulce corazón que deja su impronta en todo aquello que hace.

-SUSO, por ser un gran amigo aun en la distancia, por su fortaleza y buen ánimo para salir de cualquier situación, por descubrir los bellos paisajes de antaño pintados en color sepia en el baúl de la memoria.

- JOSE MANUEL, poeta, cantante y creador de sueños y sonrisas. Sabe exprimir la vida para regalarnos los mejores zumos y guarda versos en sus pupilas.

- CARLOS, imparable y ocurrente. Lo mismo te pone puntos que arregla unos acordes o te pinta la pared del salón.

-AMADA, compañera de faena y amiga. Tras su aparente timidez esconde una bomba de relojería. Su risa contagiosa y sus acertados puntos hacen que siempre se la recuerde. Ambidiestra, escribe con la izquierda y recorta con la derecha. Mente exquisita, sus escritos a veces tan sólo los entiende ella, pero tiene algo que engancha.

-LUISMI, sé que ya has recibido este regalo de manos de un gran amigo en común, pero eres una persona clave y no podía dejar de otorgártelo. Siempre atento a las necesidades de los demás, no te faltan los detalles y el sentido del humor para hacer frente a todo tipo de situaciones y que ningún día sea gris.Muchas gracias por todo.

-GUS, una estrella cuya luz no conoce límites. Sus diseños traspasan para colarse en el corazón. Optimista y vital, sabe dibujar sonrisas.

-AGUSTÍN, por su enérgica poesía y mente inquieta. Sorprendente, escribe, realiza cortos, habla alemán y aborda todo aquello que se le ponga por delante. Fue una grata sorpresa encontrarlo por la cantidad de pensamientos y situaciones que compartimos.

- MIGUEL, aunque me consta que ya lo has recibido, creo que te lo mereces infinidad de veces. Por tu realista, sensible, en ocasiones duros pero siempre ciertos pensamientos que nos regalas en el blog. Posees la fortaleza para superar situaciones difíciles, y la dulzura para saber apreciar y disfrutar con los más pequeños detalles. Las notas que se desprenden de tu guitarra hacen que el corazón más imperturbable quiera bailar al son.


Este regalo trae consigo 12 preguntas que toca responder y añadir otra más de nuestra cosecha:
1.- ¿Te llevas bien con tu suegra? jaja, claro!
2.- ¿Cuál es tu reto? Conseguir que los instantes de felicidad sean los que más predominen a lo largo del día.
3.- ¿Qué le dirías a tu jefe si te tocara la lotería? Ahora no tengo jefe, pero echando la vista atrás, supongo que le mandaría un imán para la nevera desde Honolulú
4.- ¿Qué harías si descubrieras que alguien te está mintiendo? Hay mentiras y mentiras piadosas, pero supongo que me pondría alerta y no pararía hasta saber la verdad.
5.- Si se quema la casa y sólo puedes salvar una cosa. Una caja de recuerdos.
6.- Entras en un sitio con mucha gente, ¿qué haces? Depende del lugar y de lo que pretenda hacer allí.
7.- ¿Ves el vaso medio lleno o medio vacío? Medio vacío, aunque mis buenas dosis de humor negro hacen que el nivel de la botella se eleve
8.- Te encuentras con una lámpara mágica, ¿qué tres deseos pides? Salud, amor y felicidad, total ná!
9.- ¿Qué te llevó a escribir un blog? La necesidad de descongestionar la mente y el poder curativo de la escritura
10.- Si fueses un dinosaurio, ¿cómo te llamarías? uff! pero sería vegetariana seguro, que eso de la carne cruda... :D
11.- ¿Querrías cambiar algo de tu pasado? Ojalá hubiera estado en mi mano impedir que ocurrieran ciertas tragedias...
12.- ¿Cual es tu sueño? no dicen que si lo dices no se cumplen??jeje
13.- ¿Qué es lo más vergonzoso que has hecho? alguna que otra "monicada" quedará en el recuerdo de algunos, pero no suelo avergonzarme. Soy bastante comedida.
14.- ¿Con qué "1º vez" de tu vida te quedas y por qué? imposible quedarme con una, pero todas están relacionadas con la familia.
15.- ¿Te acostarías con alguien por una apuesta? No, rotundamente.
16.- ¿Aceptarías una proposición indecente? Si la acepto es porque no me resulta muy indecente.
17.- Si hicieran un peli de tu vida, ¿cómo se llamaría? Karma
18.- ¿Cuál es tu mayor defecto y cuál es tu mayor virtud? En mi caso, ambos podrían considerarse tanto defecto como virtud, y son el perfeccionismo y la sensibilidad.
19.- ¿Alguna vez has estado de pie bajo la lluvia, con los ojos cerrados, simplemente, o has pasado un tiempo mirando a la Luna, o las olas, o la puesta de sol? Por supuesto! y es de lo más reconfortante.
20.- Si pudieras tener cualquier superpoder, ¿cúal sería? el poder de la curación
21.- Crees que el destino está escrito, o que cada persona escribe el suyo: Es un tema complicado. Creo que un sencillo esbozo ya está dibujado, pero el dibujo final será uno u otro dependiendo de las elecciones y decisiones que hagamos a lo largo de nuestra vida.
22.- ¿Si te pudieras cambiar por alguna persona, por quién sería? por nadie. Ninguna vida es idílica y hay aspectos y personas en mi vida que no podría perder.
23.- ¿Cuál es tu día perfecto? Aquél cargado de momentos de felicidad, rodeada de la familia y personas a las que más quiero, con tranquilidad y sin el estrés y las preocupaciones del día a día.
24.-
¿Que personaje (músico, poeta, escultor) admiras por encima de todo y por qué? Aquí voy a barrer para casa. Admiro a mi hermana, pintora y escultora. Admiro su trabajo pero mucho más su persona, su esfuerzo diario, su tesón y su fortaleza, su sensibilidad que queda reflejada en todo lo que hace, su madurez, bondad y sonrisa que tanto le caracteriza.
25.- ¿Crees en la vida después de la muerte?

domingo, 3 de octubre de 2010

16 años después

16 años separan una foto de la otra. 16 años repletos de sueños, anécdotas, aprendizajes y vivencias. Recuerdos. Hace 16 años, Kimba se encargó de enseñarme que el amor ilimitado e incondicional no se establece sólo entre personas, sino también entre éstas y los animales. Ya desde pequeña conviví con patos, hámsters, pollos, peces, pájaros, gusanos de seda e incluso grillos, pero fue ella quien me descubrió un sentimiento nuevo. Un sentimiento que, una vez se apoderó de mí, no ha hecho más que crecer.

Hace 16 años, kimba descubrió la playa por primera vez. Fue en la playa de Melides donde se dio sus primeros chapuzones, retozó en la fina arena, corrió tras un frisbee o ladró a las olas que amenazaban con mojarla. Así quisimos retratarla en la foto, pero con tan sólo 4 meses era tan revoltosa que mi hermana y yo tuvimos que sujetarla.

16 años después de esa primera foto, Eco, el miembro más joven de la familia conocía la playa. La misma playa que viera disfrutar a Kimba en su día. Mi hermana, 16 años más vieja :D, y con un corazón capaz de amar, como ella nos enseñó, 16 veces más, no podía dejar pasar la ocasión para fotografiar ya no sólo un precioso atardecer, sino también recuerdos.

16 años han pasado ya...


jueves, 30 de septiembre de 2010

Cuestión de pasta


Esta mañana, cuando he abierto el armario de los dulces (sí, soy una glotona y los dulces me pierden) para ponerme a desayunar, una absurda cuestión me ha dejado cavilando:

¿Por qué, si dejas una bolsa de magdalenas abiertas, éstas se ponen duras y, si fueran galletas perderían su textura crujiente para convertirse en una blanda oblea?

En fin, mi humeante café me espera....

miércoles, 29 de septiembre de 2010

Nada sigue igual

Decides irte a dormir. Inicias el ritual: comprobar que las luces están apagadas, la puerta cerrada y la persiana de tu habitación a media altura; cepillarte los dientes, enjuague bucal incluido, lavarte la cara, ponerte el pijama y... Y ponerte frente al espejo. Antes solía mirar fijamente, mis ojos reflejados parecían penetrarme con una fuerza helicoidal que me aleja y hace desconocer mi reflejo, para posteriormente volver de ese trance, de los subterráneos del alma, y reconocer a quien me mira. Desde aquel otro día, aprendí a observar y revisar de otro modo; debía asegurarme de pasar una noche tranquila o, por el contrario, permanecer en un estado de preocupada vigilia.

El miedo se convirtió en intranquilidad. Es curioso cómo, lo que en condiciones normales te supondría un sufrimiento o desazón, se convierte en práctica habitual que debes sobrellevar cuando el ¿sino? te sorprende en tu rutinaria vida.
Así, de una noche para otra, tuve que añadir un detalle más al nocturno ritual. Nocturno pues es la penumbra la que enturbia los anhelos, emborrona las esperanzas y descubre los temores. Una gota, tan sólo una necesito ver caer por la cara interna de mis mejillas para meterme entre las sábanas con una sonrisa y la alegría organizando mis planes para la mañana siguiente.

Algo ha cambiado. A los ojos de cualquier eminente especialista en la materia las diferencias serían mínimas, apenas apreciables; máximas para mí. Sé que no todo sigue igual, nada permanece inmutable, mucho menos cuando de células se trata. Difícil explicación, intensa sensación.

La intranquilidad se convierte en miedo.

sábado, 18 de septiembre de 2010

Complacencia

Desear o complacer. Agradar o disfrutar. Inherentes en ocasiones, tan distantes en otras. Diversos frentes abiertos convergen en un mismo origen, ese frente que palpita dentro de cada uno y que, paradójicamente, solemos descuidar más, dilatando en el tiempo su cuidado. Pero, ¿hasta cuánto puede resistir, confiando sus deseos al azar?

Puede llegar el día en que el hastío, el egoísmo, o quizá el tomar conciencia de que la vida se nos escapa, sin remedio ni freno, entre los dedos, siempre de otros, de aquellos que imperceptiblemente un día jugaron a enredar los hilos de esta marioneta, sorprendentemente decidamos satisfacer nuestras ansias, dejando en la sombra esas voces que nunca nos abandonaron.

Será entonces cuando no importarán los sacrificios de antaño, los desvelos y atenciones, las responsabilidades agenciadas que jamás nos pertenecieron, los detalles que nunca faltaron pero que no por ello dejaron de suponer esfuerzos y tantos gestos, caricias y favores, pues cuán rápido se olvida la generosidad que nos regalan y, sin embargo, quedará grabado a fuego en nuestra memoria el instante en que dejemos de ser receptor de una actitud que nunca debió considerarse obligación.

Escucho tu voz: "Cuanto más intentes complacer a los demás, menos complacerás tus deseos".

martes, 31 de agosto de 2010

Infinito + 2

Traeré el calor entre mis dedos, para que tu piel jamás conozca la dureza del invierno.

Mis pupilas recogerán los paisajes más bellos, y así, cuando crucemos nuestras miradas, crearemos los escenarios de esos sueños que aún nos quedan por vivir.

Mis labios te susurrarán la música de los mares, con esa enigmática paz que caracteriza a las caracolas.

Cada noche te soñaré,
cada día te recordaré,
cada instante...
te añoraré.

En cada vida,
te amaré.

viernes, 27 de agosto de 2010

Los Amarillos


¿Quiénes son los amarillos?

En esta entrada vuelvo a nombrar a Albert Espinosa, ya que sólo él podía ser el creador de este magnífico término.
El último libro que este verano ha puesto en mis manos, bueno, no, he sido yo la que ha ido en busca de su lectura, ha sido "El mundo amarillo", de Espinosa. Y precisamente de ahí es de donde me he permitido el lujo de extraer este concepto para, de una u otra manera, poder ayudar a extender este término que seguramente todos hayamos experimentado pero pocos hayan puesto nombre.

¿Quiénes son los amarillos?

Una buena definición sería: Persona especial en nuestra vida. Los amarillos se encuentran entre los amigos y los amores. No es necesario verlos a menudo o mantener contacto con ellos. La forma de relacionarse con los amarillos es el cariño, la caricia y el abrazo. Hay 23 en nuestra vida. Las conversaciones con ellos hacen que mejoremos como personas y descubramos nuestras carencias. Son el nuevo eslabón de la amistad.

Los amarillos no son fruto de la casualidad. Los amarillos se sienten, notas que puede serlo. Resulta curioso y puede que difícil de comprender por qué un desconocido que hasta hace dos minutos no formaba parte de tu mundo, después se convierte en parte tuya, te entiende más que cualquier persona de este mundo y notas que te ayudan de una manera tan profunda que te sientes comprendido e identificado.

Esto es tan sólo una pincelada de todo lo que puedes descubrir en "El mundo amarillo. Si crees en los sueños, ellos se crearán".

¿Quieres ser mi amarillo?

jueves, 19 de agosto de 2010

¿Somos lo que recordamos?

¿No recordar todos los instantes que antaño compartimos significa comenzar a olvidarte? ¿No existe una copia de seguridad de los recuerdos?

Si no consigo hilar todo aquello que un día vivimos, nuestra historia no será más que un amasijo de recortes que ni siquiera sé ordenar.

¿Y si lo que recordamos es la cara opuesta de una realidad que jamás volveremos a revivir? ¿O es que mi mente no es más que una productiva fábrica de oasis que sacian mi sed de un mundo nuevo?

No puedo soportar la idea de que algún día podamos observar viejas fotos como si éstas no pertenecieran a nuestros álbumes, sin recordar el motivo de nuestras alegres sonrisas en aquella imagen junto al faro, ni el por qué me sonrojaba en aquélla otra mientras miraba el objetivo de tu cámara. O no volver a estremecerme al evocar el día en el que decidiste contar todos los lunares que dibujan mi cuerpo. Ni reconocer al señor alto y de aspecto bonachón y a la hermosa señora de inmensos y brillantes ojos que me abrazan en aquella foto del aeropuerto, o esa rubia de ojos verdes que aparece disfrazándome en cada instantánea, o ese cachorro juguetón que brinca sorteando las olas de un mar revuelto...

¿Y si cada recuerdo o detalle que abandona nuestra memoria supusiera arrancar las hojas del bloc de nuestra vida? Al final, una página tras otra se irían perdiendo por el camino, creando remolinos en el aire, y nuestra libreta no sería más que un muelle de alambre del que penden unas raídas y enmohecidas tapas. Una raquítica columna vertebral que ha perdido su función de sustento.

No, me niego a pensar que eso es posible. La imagen podrá desaparecer sin dejar siquiera un rastro en mi mente, pero los sentimientos no pueden esfumarse sin más. Podrán mutar, perder intensidad o ganarla, pero jamás perderse. Y todo lo que a una emoción asociemos, permanecerá por siempre con nosotros.

martes, 17 de agosto de 2010

El eterno adiós

La luz se apagó. Ahora, tus días ya no tienen orden en el calendario, pero tampoco quiero que los ordenes. No importan las horas, si hace frío o calor, si el reloj indica que deberías llevarte algo a la boca o dormir a pierna suelta. Qué importan los ritmos circadianos.
El destino canalla te ha arrebatado un buen pedazo de corazón. Te ha tocado hacer frente a una de las más duras despedidas, ese eterno adiós a un padre.
Siempre me ha impresionado tu fortaleza, tu entereza para salir adelante de las más adversas circunstancias y, lo más difícil, sin perder la alegría y la sonrisa que te caracterizan. Ahora, toca apretar los dientes y tirar para adelante. Nada es comparable al dolor que produce la muerte de un ser querido, por supuesto, por eso concédete el tiempo necesario para superar esta dura etapa de duelo. Deja que todos esos amigos que tienes y que jamás te faltarán, cuidemos de ti, y que al menos por esta vez dejes de ser tú el cuidador.
Olvida las palabras no dichas, incluso aquellas que un día pronunciamos y de las que nos arrepentimos, pues el poder de una mirada, un gesto o la sencillez de un detalle siempre dejan entrever nuestros verdaderos sentimientos, y aquellos que bien nos conocen supieron desde un principio descifrar y valorar. Y es que tu enorme corazón se siente a pesar de los cerca de 1.000 km que te separan de tu tierra, de la misma forma que también ese cariño llegaba hasta tu padre cada día. Hasta el último momento has estado al pie del cañón, siéntete orgulloso.
A pesar de tantos años de amistad, es curioso que jamás conocí a tu padre. Sin embargo, aún conservo un regalo en el que ambos colaborásteis. ¿Recuerdas cuando, siendo una pequeñaja, te confesé aquel inocente sueño de poder recoger toda la basura del planeta con un sencillo pincho y mucha paciencia? Pues sí, al poco tiempo te presentaste con el nombrado pincho metálico con empuñadura de goma que tu padre y tú elaborásteis.
G., somos muchos los que te queremos. Mucho ánimo y un inmenso abrazo.

miércoles, 4 de agosto de 2010

Una infancia feliz

"La infancia es uno de los mejores dones que los padres pueden dar a sus hijos"
Mary Cholmondeley


Recuerdo que esta frase se la envió en un mensaje de móvil a mis padres hace unos años, cuando me encontraba estudiando en Madrid, en una de esas noches de espesa nostalgia. Por supuesto, mi madre me llamó llorando, emocionada.

Aunque hayan pasado años desde aquello y a pesar de haber vuelto al hogar familiar (como en casa, en pocos sitios), sigo compartiendo esa afirmación.

Afortunadamente, he tenido una infancia muy feliz. Inmensamente feliz. No se me ocurre quejarme del resto de las etapas de mi vida, aunque ha habido de todo, pero recuerdo y revivo con especial satisfacción y entusiasmo aquellos primeros y maravillosos años. Quizá sea por eso por lo que conservo recuerdos imborrables desde edades excesivamente tempranas como para ser capaces de almacenarse en la memoria.

No existía el aburrimiento (bueno, realmente tengo la suerte de no conocerlo todavía) y las tardes daban para sacar todos los juguetes del armario, salir a la calle con un trozo de pan con chocolate, volver y seguir jugando y, con todo eso, aún seguía el sol en lo alto, sin hacer ningún amago por esconderse.

No conocía ni el significado de las palabrás "estrés" o "agobio". Mi pasión por la lectura se fraguó incluso antes de comenzar a andar, de manos de mi padre, pues raro era el día en que no aparecía con libros y tebeos. No hubo día, ni lo hay ahora, en el que mis padres no me cubrieran de besos y achuchones.

Y es que así...¿cómo no guardar magníficos recuerdos?

lunes, 2 de agosto de 2010

Vivir amando, amar muriendo

Anoche, cuando me disponía a irme a la cama, no con muchas ganas, me dio por zapear. En el primer canal que apareció, acababa de empezar la película de La novia cadáver, de Tim Burton. Así que decidí alargar el momento de contar ovejitas hasta después de ver la peli. La vi el año en que la estrenaron, pero ya no la recordaba. Qué curioso me resulta comprobar que, dependiendo del escenario y las emociones reinantes en un determinado momento, un mismo hecho puede suponer para la misma persona, un sinfín de manifestaciones y significados diferentes. Increíble me resultó no acordarme del film, pues ayer quedé maravillada y...emocionada. ¿Será que el verano me tiene con la sensibilidad a flor de piel?
No soy muy entusiasta de películas de dibujos, sea cual sea el público al que vayan destinadas, pero siempre hay excepciones; y ésta es una de ellas, sobre todo teniendo en cuenta que soy fiel seguidora de Burton.

Cuando acabó, mis pensamientos no estaban por la labor de mantenerse calladitos hasta la mañana siguiente, así que opté por dar fin a la lectura del último libro de Gayle Forman, "Si decido quedarme", que narra la historia de una chica que, tras un accidente de tráfico, debe decidir entre vivir o morir. Así, me dieron las 3:30 cuando apagué la luz de la mesilla, pero aún no era hora de pulsar el interruptor del sueño. No sé si esta noche he dormido, juraría que he permanecido en un estado de duermevela en el que he seguido rumiando el tema de "el después", ¿qué pasa cuando morimos? Y es que, podría quemar las horas extendiendo esta temática y jamás, en vida, creo que podamos llegar a sacar una única conclusión, pues siempre encuentro nuevos detalles y posibilidades. Esta materia la dejaré para unas cuantas entradas, pues no creo que me baste tan sólo una.

¿Podrá el amor superar la barrera de la muerte? Por supuesto.

Y mi corazón responde
aunque no late se rompe
y yo sufro en realidad
no diréis que no es verdad
y aunque sé que muerta estoy
aún me quedan lágrimas que derramar...

sábado, 31 de julio de 2010

Escenario de viaje


El verano, estación de viajes por excelencia, de kilómetros en la maleta e ilusiones en el corazón, de recuerdos y anhelos, de anécdotas y romances. El moleskine de la vida.

Coches, autobuses, aviones y algún que otro ferry. Estrechos caminos de piedra, anchas e interminables autopistas, marejadas y oleajes, solitarias estaciones, despedidas y bienvenidas.

Accedo al último vagón del tren. Tomo asiento, la mirada perdida en dirección contraria al trayecto que nos queda por delante. Quizá la vida sea como el paisaje que se extiende frente a mí: puedo ver lo que voy dejando atrás, cada vez más imperceptible, mientras que el futuro me resulta incierto.

jueves, 29 de julio de 2010

Sólo entonces


-En el caso de que eso ocurriera, abandóname.
-¿Cómo? ¿Qué dices?
-Ahora, pensándolo fríamente, es lo mejor que podría desearte en esa situación.
-No digas bobadas. No pasará nada.
-¡Nadie sabe lo que puede pasar! Una vez el daño esté hecho, no quiero tomar decisiones bajo la asfixiante atmósfera del miedo. Si eso ocurriera, tampoco tú te dejes arrastrar por la pena, por la compasión. Corre como, cuando siendo pequeños, jugábamos al pañuelo. No vuelvas la vista atrás, no vaya a ser que nuestras pupilas se crucen y pierdas la partida.
-A ti es a la única que no quiero perder. Ni hoy, ni mañana, ni en 7 vidas si fuera un gato.
-Anda, tonto. ¿No entiendes que quedarte a mi lado, en esas condiciones, sería echar a perder tu vida? No es necesario que los dos suframos; sería muy egoísta y cobarde por mi parte. Y sabes que soy muy cabezona.
-Y me encantas.
-Te encanto ahora. Pero....¿y cuando no pueda besarte como tanto te gusta? ¿cuando no vuelva a sentir las caricias de tus labios en mis sonrojadas mejillas? ¿cuando no pueda pasar las noches escuchándote susurrarme al oído esos cuentos no aptos para princesas que tanto te gusta contarme? ¿cuando mis papilas sean incapaces de saborear ese flan de mango que tan rico te sale? ¿cuando me mires y ya no reconozcas en mi rostro a la chica de la que un día te enamoraste? ¿cuando...?
-¡Chssssst! ¡No sigas!
-Por cerrar los ojos no impedirás que el sol salga cada mañana. ¿Crees que para mí es fácil decirte todo esto? El tiempo pasa y, con él, se irán los días. Y eso, jamás podrás recuperarlo. Y si el destino me tuviera preparada tal atrocidad, quiero que no derrames ni una sola lágrima y huyas. Consume los sueños que nos quedaron por cumplir y haz realidad esas ilusiones que tantas noches nos mantuvieron despiertos, disfrutando con el atrevimiento y la alegría de antaño.
-Si me dices todo esto, ¿es porque ya no me quieres?
-Todo lo contrario, amor. Si te lo digo es....porque te quiero demasiado.

jueves, 22 de julio de 2010

Esta mañana, al abrir el armario del pasillo para sacar la maleta, una carpeta de plástico ha caído desde lo alto a mis pies. Al recogerla he visto que era tu cartilla del veterinario.
Después de 2 años y 7 meses siguen apareciendo tus pertenencias por cualquier rincón de la casa, a pesar de creer tirarlo todo a la basura el mismo día en el que tu esforzado corazón dejó de latir y con aquél último hálito te despediste de nosotros. Siempre he pensado que esperaste a morir cuando todos estuviéramos juntos, con lo difícil que era por aquél entonces. La ausencia en aquellos momentos hubiera resultado terrorífica. Fatídicas Navidades de 2007...

Y es que no necesito ver tus juguetes, tu cama, o aquella mantita en la que te gustaba acurrucarte, para recordarte, pues tu alma se apoderó de cada habitación de la casa y, por supuesto, de nuestros corazones. En cada gesto, en cada palabra, en cada acción....acudes a mi mente. A veces, incluso a mi realidad, y tengo que frotarme los ojos pues juraría haberte visto caminar a mi lado.

Después de 940 días no he sido capaz de escribir sobre ti apenas unos renglones y es que, cada vez que comienzo, los dedos me tiemblan, apenas puedo tragar saliva y el llanto me hace suya. Aún no estoy preparada. Puede que nunca lo esté.

Te echo tanto de menos...



jueves, 15 de julio de 2010

Y de repente....una canción

No sé ni por dónde empezar. Se agolpan las sensaciones. Debí escribir esta entrada hace unos días, pero nadaba en un mar de sueños, me embriagaban los hermosos detalles de la amistad y no conseguía hilar las palabras tan finamente como quisiera. Pero no puedo esperar más.

A raíz de escribir la entrada anterior ("besos"), mi amigo y hermano Alfonso me dejó intrigada tras su comentario, pues me decía que no comentaría nada y que más adelante sabría el porqué. Tratándose de él, ¡podría esperar cualquier cosa! Tanteé la posibilidad de que hubiera continuado escribiendo versos, ampliando así el texto; o que hubiera echado mano de su ocurrente prosa para escribir una historia sobre el tema. Pero, una vez más, superó las expectativas.

Horas más tarde veo, en mi bandeja de entrada, un email en negrita enviado por mi amigo. Lo abro, con la alegría con la que leo los mensajes de los más allegados en busca siempre de noticias bellas. No lo puedo creer: Alfonso me hace llegar una canción. No es una canción cualquiera. Los versos que días antes publiqué en el blog, ahora bailan al son de su música, se mecen al compás de su voz.
Siento mi esófago vibrar, y un nudo en la garganta se intenta abrir paso entre la amalgama de emociones encontradas. Risa y llanto, dos expresiones tan antónimas para un mismo sentimiento, empiezan a manifestarse. Enciendo el reproductor y la escucho una y otra vez. A cada play un detalle, tras cada estrofa una emoción.

Tan agradecida me siento que el cuerpo se me paraliza; y sólo puedo escucharla. Quién me iba a decir que aquellos versos que aparecieron en mi cabeza mientras la enjabonaba en una reconfortante ducha, paridos tras garabatear un esbozo en un arrugado papel, serían fuente de tan penetrante ilusión.

Por todo ello, tan magnífico regalo debía compartirlo con los que me leen. Muchos ya lo conocen; para otros seguro que será un placer empaparse de su arte.

Aprovechar también la entrada para agradecer el enorme apoyo, las constantes manifestaciones de cariño y el interés mostrado por aquellos amigos blogueros que siempre han estado al pie del cañón, más incluso en esos recientes momentos más delicados y duros que el destino caprichoso puso en el camino. No hace falta dar nombres, pues se escriben con mayúscula en el corazón.

Enormemente agradecida, os dejo disfrutar con la canción:

jueves, 8 de julio de 2010

Besos

Nadie le avisó entonces
de que aquella sonrisa escondía
inocentes besos pueriles
por los que su vida daría.

Frescos besos de verano,
bravura ansiosa
que su hormonado corazón
calienta besos en invierno;
fútiles ósculos sin razón.

Flagela mi dolor,
liba mi esencia,
maldito tirano temporal
que consume mi paciencia.

Carmín en la camisa,
Montblanc en la repisa.
Almibarado crimen.
Pétreas lágrimas recorren
el páramo de sus entrañas.

Y en las sombras,
sueño,
con la calidez de tus pupilas.

A la mañana la despiertan
sonoros labios;
mero eco del vacío inerme que encierran.

Remendados besos de hilandera
crearon costuras en su viejo corazón,
recuerdos de aquella primavera
en la que siendo joven, perdió la razón.



Necesito ese beso que me haga creer que no existen los problemas;
ese abrazo que me impida percibir el fuerte vendaval que nos rodea.

martes, 6 de julio de 2010

Un premio por sorpresa



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Enciendo el ordenador, esta vez, con la paz y tranquilidad que tan ansiadamente busqué en los últimos meses. Hago parada en el blog de mi gran amigo Luismi: 168 Café del Swing, y me encuentro con una grata sorpresa. Tratándose de el, sorpresas y detalles no faltan cada día. Esta vez mi asombro es debido al Premio Dardos que he recibido de su mano. De esta forma, se facilita la difusión de la literatura, la cultura, y demás expresiones artísticas y emocionales. Ahora, me toca a mí colaborar en esta transmisión literaria y asignar el premio a 15 blogs más. Compleja tarea la de seleccionar tan sólo 15 de los magníficos blogs que rondan por la red e intentar otorgarlo a aquellos que aún no lo poseen.
Nebroa: ...a orillas de qué?
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Alejandro: Heroe del Whisky
Coco: soy coco
Christopher: ácratas mentirosos
José Carlos: Otras letras

MUCHAS GRACIAS, Luismi!