Sabía que algún día tendría que armarme de valor y regresar, pero nunca encontraba la ocasión. Este fin de semana lo he logrado, aunque me ha sido imposible posar la vista en determinados rincones de la casa. Necesitaba una buena razón para hacerlo y muy buena compañía. Lo segundo me lo pusieron fácil las personas a las que más quiero; ¿y lo primero? Lo primero vino de mano de El Desván del Duende, dando un concierto con motivo de la Feria Gastronómica y al que no podía faltar.
Tal y como nos tienen acostumbrados, pusieron todas sus ganas, su arte y su energía sobre el escenario, calentando con sus letras los cuerpos de un público muerto de frío pero con muchas ganas de disfrutar de un espectáculo siempre brillante.
Espero que no tarden en volver a dejarse ver (y oír) por tierras extremeñas. ¡Enhorabuena, amigos!

Son la lesheeee...en serio cada dia me emocionan mas.....me gusta tu blog...me gusta lo que se respira en el...aunque no siempre deje comentarios...besos y gracias por tu compañia
ResponderEliminarComprendo perfectamente tus sentimientos hacia Kimba. Sólo los que tenemos un perro, podemos llegar a ponernos en tu piel. En cuanto al Desván, qué decir de esta gente como músicos y además como personas...Increíbles.
ResponderEliminarAfortunadamente, y si no pasa nada, podré verlos y disfrutarlos en Getafe el próximo 16 de abril.
Besos
SOMBRAGRIS, me alegra tu visita! Te guardo un sitio VIP para cuando quieras volver a darte una vueltecita por aquí!
ResponderEliminarUn abrazo!
LUISMI, espero que todo salga según lo previsto y puedas disfrutar del conciertazo de Getafe. Estos muchachos son unos fieras!jeje.
Besos y un abrazo bien fuerte para tu perrito :)
La mejor excusa para volver... como siempre son fantasticos...
ResponderEliminarpero además de por ellos, vuelve de vez en cuando a esa casa de tus abuelos, allí encontrarás muchas cosas perdidas...
besos
SUSO, realmente ha sido un fin de semana cargadito de emociones :)
ResponderEliminarNo dudo en seguir tu consejo. Lo más difícil siempre es romper el hielo, así que ahora me dejaré más ver por allí...
Besos!
Mil gracias por haber estado allí con nosotros entre la nube de gente, gracias. En cuanto a tu pena, yo viví 16 años con mi perro Tango y en persona tuvimos que decidir sacrificarlo. Creeme que deseo que Dios o el que esté donde esté te guarde sólo esa pena para el camino, porque algún día descubrirás qué es la vida y te acordarás de estas palabras. Besos y mordiscos
ResponderEliminarMiguel, siempre habrá que aprovechar las actuaciones que me pillen cerquita para no faltar!No vaya a ser que un día pases lista y me pongas falta, jeje.
ResponderEliminarCon respecto a la historia de Tango, sólo con pensarlo se me ponen los pelos de punta; una decisión dura, sin lugar a dudas.
Tengo presente tus palabras. La verdad es que no nos hacemos a la idea de lo que el cuerpo puede llegar a aguantar hasta que llega el momento.
Un abrazo!! Y no me canso de darte la enhorabuena por tu niño!!!
Siempre es difícil reponerse a una pérdida, pero para superarlo hay que empezar enfrentandolo y tú, has dado el duro paso.
ResponderEliminarEso no quiere decir que se supere ya, pues sea animal o persona, el apego y cariño hacia ellos en muchos casos no se mide por rangos.
Era tu perro y formaba parte de tu vida y ahi sigue en cada rincón que te cuesta mirar, en cada esquina que evitas pasar. No te nieges eso, pues un recuerdo, aunque sea doloroso, es mantenerlo vivo.
Animo Moni! UN besito
Muchas gracias, Lydia, siempre es reconfortante leerte.
ResponderEliminar¡Si es que no se puede ser tan "sentía"! :)
Un besazo, guapetona
Guapaaaa!!desde luego que tendrán estos bichitos que no hablan, pero que cuando faltan los echas tantisimo de menos!!!
ResponderEliminarTenia q haber ido al concierto del desvan, jajaja, pero que perezaaaaaaaaaa!!!:p
Isa! que ahora es cuando veo tu comentario! vaya pavera la mía! sí, chochi, tenías que haber ido! lo hubiéramos pasado genial!!
ResponderEliminarun besazo!